Peligrosos rasgos de definición

Los países europeos más sólidos y fuertes están protagonizando peligrosos movimientos en vísperas de la consulta del 25 de mayo, que pueden atisbar el futuro de Europa, al menos para los más agoreros.

Los ciudadanos franceses, convocados para elegir ayuntamientos nada más, han sacado la patita por debajo de la puerta y han enseñado al continente su desafiante decisión: otorgar la confianza a los que preconizan la xenofobia, alimentan la idea de expulsión de los inmigrantes, maldicen del proyecto europeo, predicen un catastrófico futuro para el euro y proponen romper vínculos con los socios comunitarios.

Es la segunda vez que los partidarios de estas ideas retrógradas y perjudiciales para la unión alzan a sus representantes a la segunda vuelta electoral, lo que significa que esta voluntad viene reposando en la cabeza de los ciudadanos franceses desde hace lustros, como los vinos que les han hecho internacionalmente famosos duermen en las  barricas centenarias.

Alemania cierra fronteras, después de haber pasado a la reciente historia por romper muros. Ha decidido limitar la estancia de inmigrantes europeos si no encuentran trabajo (esto de trabajo, en algunos casos es, un eufemismo) en un plazo de entre tres y seis meses. Miran sobre todo, dicen los mullidores de la idea, a rumanos y búlgaros gitanos. Pero no es cierto. Los miembros de la etnia más vejada, humillada, maltratada y discriminada en Europa desde hace siglos, no son más que el escaparate, detrás del cual se refugian polacos, húngaros, griegos, portugueses y españoles. Media Europa ve en el motor alemán, la máquina para la supervivencia, simplemente para la supervivencia, no para el bienestar social y económico. Y esa máquina se para de repente.

Francia y Alemania capitanean el continente, marcando la ruta por la que debe discurrir el viaje fluvial, tal y como nos anuncian los folletos turísticos en los que se nos ofrecen cruceros a precios de ganga. Publicidad engañosa: el viaje es muy caro, pero que muy caro. Por eso hay que escotar entre todos.

Gabriel Sánchez, profesor de la UFV

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s