José Luis Rodríguez Villasante y Prieto “Conflictos olvidados”

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Fuente: http://www.conflictMap.org – http://www.conflictmap.org/

 

P-En Europa el conflicto en Ucrania acapara gran número de portadas mientras que otras crisis como las que sufre Yemen, Colombia, Pakistán o Sudán del Sur casi no se tratan en los medios de comunicación europeos. Si comparamos el tiempo dedicado a deportes en los noticias a aquel dedicado a política internacional, uno casi tiene la sensación de que en el mundo pasa “poco”. ¿Cree que la sociedad occidental actual está desvinculada del sufrimiento que sufren miles de personas en los conflictos armados?

R-Se plantea el tema de los “conflictos olvidados”, cuya realidad no ocupa a los medios de comunicación a pesar del número de víctimas y de su persistencia en el tiempo. Desde luego puede ser objeto de crítica la falta de sensibilidad de buena parte de la sociedad occidental respecto del sufrimiento de las víctimas, pero no puede olvidarse la labor y el compromiso  de numerosas organizaciones no gubernamentales y, particularmente, la dedicación secular del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Roja por la difusión de estas tragedias bélicas, por ayudar a las víctimas sobre el terreno (Comité Internacional de la Cruz Roja) y por mostrar a la opinión pública que se puede colaborar con el fin de resolver o al menos mitigar estas situaciones y el sufrimiento humano donde quiera que se produzca. Nosotros (Cruz Roja Española) estamos siempre al lado de las víctimas, las consideramos cercanas y no las olvidamos.

P- En el discurso del ex Presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja Cornelio Sommaruga durante la primera sesión plenaria de la XXVI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en 1995 “Los retos humanitarios en vísperas del siglo XXI” , este declara que “la acción humanitaria debe desarrollarse paralelamente a la acción política y militar. No debe ni puede sustituirla”. Para muchos, que acción humanitaria, vaya de la mano de acción militar puede parecer contradictorio, ¿cómo se consigue que este binomio funcione y no ponga en peligro los valores fundamentales del Derecho Internacional Humanitario?

 R- Efectivamente, en la XXVI Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (1995), en la que tuve el honor de participar, se planteó la distinción entre la acción humanitaria, la acción política y la acción militar. Las claras diferencias han sido estudiadas doctrinalmente (Jean-Luc Blondel en la Revista Internacional de la Cruz Roja, nº 154, junio de 2000 y en el libro colectivo editado por el Instituto Universitario “General Gutierrez Mellado “La cooperación entre lo civil y lo militar”), destacando las características de la acción humanitaria para socorrer a las víctimas. La acción humanitaria  ha de ser imparcial, neutral e independiente, sin tener en cuenta los objetivos políticos ni militares. A veces no es fácil que estos principios se respeten en el terreno por las partes en conflicto. El Comité Internacional de la Cruz Roja cumple escrupulosamente estos principios para ganarse la confianza de las partes y poder así acceder a las víctimas y llevarles ayuda. Evita también la instrumentalización  de lo humanitario con fines políticos y militares. Incluso en las Operaciones de Paz, con mandato de las Naciones Unidas, es preciso diferenciarlas del mandato humanitario derivado de los Convenios de Ginebra. Para evitar las dificultades que, en ocasiones, presenta la cooperación cívico-militar, el Consejo de Delegados del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja en su reunión de Seul (año 2005) aprobó una resolución  sobre las Orientaciones y Principios Rectores entre los componentes del Movimiento  y los órganos militares. Puede consultarse en la obra citada editada por el Instituto Universitario G. Gutierrez Mellado.Madres-y-allegados-de-las-nina_54406651410_54028874188_960_639

P- El secuestro de 200 niñas por Boko Haram hizo que nos movilizáramos por su liberación, un año después se sigue sin saber nada de ellas, ¿cómo debemos proceder en estos casos?. En su opinión, ¿deberían tener los países desarrollados la obligación de intervenir militarmente en estos casos para salvaguardar la integridad de los civiles?

R- El Derecho Internacional (Carta de las Naciones Unidas) no autoriza la acción militar unilateral de los Estados por motivos humanitarios (intervención humanitaria). Solo en los casos de legítima defensa (art. 51) o resolución habilitante del Consejo de Seguridad (Capítulo VII) se legitima el uso de la fuerza con fines, entre otros, humanitarios. Incluso la llamada “injerencia humanitaria” debe respetar el principio de prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales. Las normas de Derecho Internacional Humanitario son ajenas a la legitimación del uso unilateral de la fuerza por los Estados. El documento “las responsabilidad de proteger”, asumido por las Naciones Unidas se basa, en definitiva, en la aprobación del uso de la fuerza por el Consejo de Seguridad que, ciertamente, no se produce por la utilización del veto por los miembros permanentes del Consejo. En alguna ocasión (Sudán, Libia) se ha remitido la situación a la Corte Penal Internacional, con escaso éxito dada la falta de colaboración de los Estados.

P- ¿Qué retos se plantea el CICR en los próximos años?

R- Son muy numerosos los retos del DIH en la actualidad. Podemos referirnos, en general, a la desprotección de la población civil, y, más concretamente, al fortalecimiento de la aplicación del DIH, la protección de las personas detenidas en poder de la parte adversa, el peligro sufrido por la misión sanitaria, la falta de acceso a las víctimas, la desprotección de los agentes humanitarios, la política de asesinatos selectivos, la participación de las personas civiles en las hostilidades, las empresas privadas militares y de seguridad, los conflictos asimétricos, la guerra urbana, las nuevas tecnologías bélicas, la ciberguerra, la existencia de armas nucleares, el terrorismo internacional, la desprotección de la mujer ante la violencia sexual, la situación de la infancia y los niños soldados, la desprotección de los periodistas, el régimen de la ocupación militar, la situación de los refugiados y desplazados internos,  la violación de las normas humanitarias en los conflictos armados no internacionales y la impunidad de los criminales de guerra.

 José Luis Rodríguez Villasante y Prieto es Director del Centro de Estudios del Derecho Internacional Humanitario de la Cruz Roja Española desde 1995.

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